EL PERSONAJE

domingo, 7 de abril de 2013

La culpa es de uno - Mario Benedetti

















IMPRESIONANTE POEMA DE BENEDETTI, LLEGADOR HASTA EL ESQUELETO. VIBRA EL PECHO CON CADA FRASE.


"Quizá fue una hecatombe de esperanzas
un derrumbe de algún modo previsto
ah pero mi tristeza solo tuvo un sentido

Todas mis intuiciones se asomaron
para verme sufrir
y por cierto me vieron

Hasta aquí había hecho y rehecho
mis trayectos contigo
hasta aquí había apostado
a inventar la verdad
pero vos encontraste la manera
una manera tierna
y a la vez implacable
de desahuciar mi amor

con un solo pronóstico lo quitaste
de los suburbios de tu vida posible
lo envolviste en nostalgias
lo cargaste por cuadras y cuadras
y despacito
sin que el aire nocturno lo advirtiera
ahí nomás lo dejaste
a solas con su suerte
que no es mucha

Creo que tenés razón
la culpa es de uno cuando no enamora
y no de los pretextos ni del tiempo

hace mucho muchísimo
que yo no me enfrentaba
como anoche al espejo
y fue implacable como vos
mas no fue tierno

ahora estoy solo
francamente solo

siempre cuesta un poquito
empezar a sentirse desgraciado
antes de regresar
a mis lóbregos cuarteles de invierno
con los ojos bien secos por si acaso 
miro como te vas adentrando en la niebla
y empiezo a recordarte."

martes, 2 de abril de 2013

Stupid love story

Detesto cuando pasa esto, tener un sueño y sentir que fue cierto y aun cuando estas despierto, te veías igual de ¡ahh! Por supuesto, juro haber sentido el olor de tu cabello en mi pecho.
Qué arrecho que lo recuerde después de tanto tiempo, es como si aún mi cerebro vive en esos momentos, congelados aunque con sin consentimiento, solían hacer travesuras sin mesura con mis sentimientos.
Estaban en lo cierto nuestros allegados, aún no he muerto de amor a pesar que así pensábamos, al menos así lo pensé yo, te hubiese asesinado por recuperar tus ojos bellos.
No veo en el cuello veo tus redes sociales, cada foto supera a la anterior en lo feliz que sales ¡vale! Por ello no me sale, o sea no me nace escribirte, si quiera pensar en molestar lo que construiste, después de que te fuiste sabiamente, obviamente solo vi, después de herirte torpemente, al fin y al cabo ser feliz es lo que debo exigirte, y si ya eres  feliz sin mí, no puedo contradecirte.
Anoche mientras dormía bajo Dios, y me dijo que vos ya te olvidaste de mí y si, gracias a Dios que ya ni creo en dios, así que olvide su voz y me dormí para soñarte aquí. 
Te veías igual de ¡ahh! Por supuesto, juro haber sentido el olor de tu cabello en mi pecho, y de hecho el cigarro en tu recuerdo amargo, es todo lo que dejo y  siempre regresas sin embargo.
¡Hey! Te esperare así no lo sepas, así tenga que hacer en forma de te quiero's miles de caretas, las hare!, y las luciré cuando deba ante cualquier mujer que no se merezca mi cara seca...


Y no me importa cuántos años pasen, cuántos hijos tengas yo estaré... esperándote.
Y no me importará con quien te cases, cuantos años tengas yo estaré... Esperándote.
Y no me importa cuánto tiempo sea, ni cómo te veas yo estaré... Esperándote.
Y no me importará cual sea nuestra edad, yo estaré esperándote para pedirte otra oportunidad.

Detesto cuando pasa esto, tener un sueño y sentir que fue cierto aun cuando estas despierto, cuarenta y pico años después y aun te pienso y comienzo a pensar que es tiempo de olvidarme de tus besos.
Al menos no perdí mi sentido del humor, pues mi sentido del amor sin ti, ya no tiene sentido por supuesto, y mientras estés viva y mientras no esté muerto, aunque no sepas seguiré esperando el momento perfecto, aún conservo las tarjetas que hiciste esa navidad, para mostrártelas por si nos une otra oportunidad, aunque quizás prefieras antes estar sola, pero si en tus fotos ya no estás feliz volverás en persona porque...

No me importa cuántos años pasen, cuántos hijos tengas yo estaré... esperándote.
Y no me importará con quien te cases, cuantos años tengas yo estaré... Esperándote.
Y no me importa cuánto tiempo sea, ni cómo te veas yo estaré... Esperándote.
Y no me importará cual sea nuestra edad, yo estaré esperándote para pedirte otra oportunidad.

Era una nublada mañana, una anciana lloraba desconsolada, en mi epitafio que rezaba, que aquí yace alguien que amo a una mujer que perdió y espero, hasta el último suspiro que le quedaba.
Pero él nunca pensó lo que ella pensaba, y es que durante años ella por el también esperaba, nunca se acercó porque en su foto feliz se notaba, y al fin y al cabo...

Eso era lo que ella deseaba también.